Adaptaciones crónicas y respuestas agudas al HIIT

Sabemos que este método de entrenamiento busca como objetivo principal aumentar el Vo2máx, pero de forma secundaria se producen más factores en nuestro organismo, que son importante de conocer y tener en cuenta.

Las respuestas o efectos agudos más relevantes y evidentes que suceden durante y tras la realización de esfuerzos tipo HIIT son, Boutcher (2011):

1) Incrementos de la frecuencia cardíaca

2) Incrementos de la producción de lactato plasmático.

3) Incrementos de la producción de catecolaminas (epinefrina y norepinefrina), hormona del crecimiento.

4) Incremento de la producción de cortisol.

5) Depleción de fosfágenos musculares (ATP, PCr)

6) Incrementos de glucosa sanguínea circulante.

7) Descenso significativo de la reactivación parasimpática tras el esfuerzo, que es el proceso que hace que el cuerpo tienda a volver a un estado basal. Por lo que se tarda más tiempo en recuperar los factores fisiológicos del organismo.

8) Incremento de la producción de mioquinas.

Todas estas respuestas serán fundamentalmente dependientes del protocolo específico utilizado en HIIT. Especialmente a la intensidad utilizada y el estatus de entrenamiento de los sujetos.

Entendiendo el conjunto de respuestas agudas ante este tipo de esfuerzos intermitentes de alta intensidad, el efecto acumulativo resultante inducirá adaptaciones tanto a nivel central (cardiovascular) como periférico (músculo esquelético).

A nivel central la adaptación fundamental será la mejora de la función y capacidad cardiovascular aeróbica y anaeróbica, motivada especialmente por el incremento del VO2máx. Buchheit (2011).

En cuanto a la variable de la composición corporal en los estudios científicos recientemente publicados en la literatura científica en HIIT con una duración entre 20 y 30 minutos de trabajo durante la sesión en una población sedentaria, se encuentran mejoras, en el descenso del % de grasa corporal. En cambio, en personas entrenadas, no se han visto tales mejoras.

El ejercicio de alta intensidad produce elevadas temperaturas centrales (~ 40°C) incrementando el volumen plasmático, aclimatándose así el deportista al calor. De hecho, el HIIT puede provocar una mayor tolerancia al calor en individuos físicamente activos. Esta adaptación se da a través de un aumento de la tasa de sudoración. El hecho de que los atletas entrenados posean una capacidad mejorada para sudar, así como una mejor irrigación sanguínea, apoya a la tolerancia al calor como una posible adaptación en respuesta al HIIT Fader (2013)

A nivel periférico, otra serie de adaptaciones funcionales y estructurales tienen lugar, no sólo a nivel vascular sino también muscular Hood (2011).

El ejercicio interválico de alta intensidad está siendo objeto de estudio e interés para el control de la glucemia en diabéticos tipo II, pudiendo tener efectos hipoglucemiantes pos-ejercicio mayores y por más tiempo que ejercicios de intensidad moderada de la misma o mayor duración Adamas (2013).

Otras adaptaciones crónicas al ejercicio cardiovascular HIIT apuntan a un incremento del almacenamiento de glucógeno de reposo Gibala (2008) y una mejora de la presión arterial en reposo, tanto como con el entrenamiento continuo de intensidad moderada y larga duración en pacientes hipertensos y normo tensos con alto riesgo familiar de desarrollar de hipertensión Ciolac (2012).

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:

  1. Ciolac, EG. High-intensity interval training and hypertension: maximizing the benefits of exercise. Am J Cardiovasc Dis. 2012; 2(2):102-10.
  2. Gibala MJ, McGee SL. Metabolic adaptations to short-term high-intensity interval training: a little pain for a lot of gain? [Resumen]. Exerc Sport Sci Rev. 2008; 36(2):58-63.
  3. Adams OP. The impact of brief high-intensity exercise on blood glucose levels. Diabetes Metab Syndr Obes. 2013; 6:113-22.
  4. Hood MS, Little JP, Tarnopolsky MA, Myslik F, Gibala MJ. Low-volume interval training improves muscle oxidative capacity in sedentary adults. Journal Article, Research Support Medicine and Science in Sports and Exercise. (2011); 43(10):1849-1856.
  5. Boutcher, S. High-Intensity Intermittent Exercise and Fat Loss. Journal of Obesity. Epub 2011;868305. doi:10.1155.
  6. Fader, F. Entrenamiento de Intervalos de Alta Intensidad (HIIT) en Corredores: Consideraciones Generales. PubliCE Standard; 2013.


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